El Cross-Site Scripting (XSS) es un ataque de inyección en el que se inyectan scripts maliciosos en sitios web que, de otro modo, serían confiables e inofensivos. Cuando un atacante envía código malicioso, generalmente como un script del navegador, a otro usuario final a través de una aplicación web, se denomina ataque XSS. Las aplicaciones web que no validan ni cifran la entrada del usuario son vulnerables a estos ataques debido a diversas vulnerabilidades generalizadas.
Se puede enviar un script malicioso a un usuario desprevenido mediante XSS para acceder a sus datos. Sin embargo, si se trata de una mano no confiable, el navegador del usuario final no lo detecta y lo ejecutará de todos modos. En esencia, el script malicioso puede acceder a cookies, tokens de sesión u otra información confidencial que el navegador puede obtener porque cree que la mano proviene de una fuente confiable.
¿Los usuarios no tienen que lidiar con scripts entre sitios?
Las vulnerabilidades XSS en sitios web o aplicaciones permiten a los atacantes inyectar código JavaScript en los navegadores de los usuarios, comprometiendo la seguridad de los sitios web y aplicaciones web vulnerables, así como la de sus usuarios. Al igual que cualquier otra vulnerabilidad de seguridad, como XSS, no es un problema exclusivo del usuario. En otras palabras, si afecta a tus usuarios, también te afecta a ti.
En ocasiones, el cross-site scripting se utiliza para desfigurar un sitio web en lugar de atacar directamente al usuario, cuando el atacante intenta dañarlo desde dentro. Al inyectar scripts en un sitio web, un atacante puede modificar su contenido o incluso redirigir el navegador a otra página web, por ejemplo, una infectada con código malicioso, para cambiar el contenido.
¿Cómo funciona el cross-site scripting?
Primero, un atacante debe encontrar la manera de inyectar código malicioso (carga útil) en la URL de una página web que la víctima visita para ejecutar código JavaScript malicioso en su navegador. Posteriormente, la víctima debe visitar el sitio web del código malicioso para ejecutarlo. Un atacante puede usar ingeniería social o un ataque de phishing para enviar una URL maliciosa a una víctima específica si el atacante se dirige a un objetivo específico.
El sitio web vulnerable debe ser capaz de incorporar directamente la información del usuario en sus páginas para que el primer paso sea posible. De esta manera, un atacante podría insertar una cadena maliciosa en una página web, que el navegador de la víctima interpretaría como código fuente al acceder a la página.
¿Cuáles son los tipos de ataques XSS?
Los ataques XSS se pueden clasificar en tres tipos principales. Algunos de ellos son:
- XSS reflejado: se refleja en XSS en la medida en que el script malicioso proviene de la solicitud HTTP actual.
- XSS almacenado: Un XSS almacenado en el que el script malicioso se encuentra en la base de datos de un sitio web.
- XSS basado en DOM: Un ataque XSS basado en datos DOM, en el que la vulnerabilidad reside en el lado del cliente en lugar de en el del servidor, se conoce como XSS basado en DOM.
¿Cómo prevenir XSS?
Debe asegurarse de que su entrada esté depurada para evitar ataques XSS. Por ejemplo, asegúrese de no pasar los datos que recibe del navegador directamente al código de su aplicación sin comprobar si hay errores antes. En el sitio web de Seahawk Media, se tratan más temas similares que podrían ser de interés.